Juego más seguro

En PokerStars nos esforzamos al máximo por proteger a nuestros jugadores cada día, ofreciendo herramientas y apoyo a cualquiera que pueda verse expuesto a los efectos negativos del juego.

 

Ofrecemos muchos recursos, incluidos información y herramientas prácticas, para ayudar a los jugadores a mantener el control de su juego y que el juego no deje de ser una forma de diversión. 
 

¿Has tomado conciencia sobre tu juego? ¿Lo estás disfrutando de forma segura?

 

Lo que te puedes preguntar para darte cuenta

Primero, responde a las siguientes preguntas:

  1. ¿Has dejado alguna vez de atender tus obligaciones diarias principales por jugar?
  2. ¿Te ha llevado el juego a descuidar tu propio bienestar personal o el de tu familia?
  3. ¿Has vendido alguna vez algo o pedido dinero prestado para financiar tu juego?
  4. ¿Has jugado a menudo hasta perder todo tu dinero?
  5. ¿Has jugado alguna vez durante más tiempo del que tenías previsto?
  6. ¿Has llegado a plantearte autolesionarte o suicidarte como consecuencia del juego?

Si has respondido "Sí" a varias de estas preguntas, te animamos a que pidas ayuda.

Lo que puedes hacer mientras tanto

Si decides jugar online, hay ciertas directrices generales que pueden ayudarte a disfrutar de una experiencia de juego más segura y a reducir el riesgo de que sucedan ciertos problemas:
 

  1. Juega para divertirte, no con el objetivo de ganar dinero.
  2. Juega con dinero que te puedas permitir perder. Nunca uses el dinero de cosas importantes como la comida, el alquiler, las facturas o la educación.
  3. Establece límites de depósito y asegúrate de no ingresar más dinero del que puedes permitirte perder.
  4. No intentes compensar nunca las pérdidas. Si has perdido dinero, no juegues con apuestas más altas para tratar de recuperarlo.
  5. Nunca juegues cuando sientas enfado, cansancio o depresión. Es difícil tomar buenas decisiones con el ánimo bajo.
  6. Combina el juego con otras actividades. Debes encontrar otras formas de divertirte aparte del juego, para que no se convierta en la actividad principal de tu vida cotidiana.
Qué más necesitas saber

Hay otros factores de riesgo que pueden contribuir al desarrollo de problemas con el juego y hacer que resulte más difícil dejar de jugar. Los jugadores pueden correr un mayor riesgo si:

  • Tienen fácil acceso a sus formas de juego favoritas.
  • Tienen ideas preconcebidas erróneas sobre la probabilidad de ganar. (consulta "Mitos comunes sobre el juego compulsivo" más abajo).
  • No toman precauciones para hacer un seguimiento de sus ganancias y pérdidas del juego.
  • Consiguen un gran premio muy pronto (lo que lleva a falsas expectativas sobre futuros premios).
  • Han sufrido una pérdida o un cambio recientes en su vida personal, como un divorcio, la pérdida del empleo, la jubilación o la muerte de un ser querido.
  • Se suelen sentir aburridos o solos, o tienen un historial de conductas de riesgo o impulsivas.
  • Tienen problemas financieros.
  • Presentan un historial de problemas de salud mental, sobre todo de depresión y ansiedad.
  • Tienen un progenitor que también sufre (o ha sufrido) problemas con el juego u otros desórdenes compulsivos.
  • Tienen (o han tenido) problemas con el alcohol u otras drogas, o con los gastos excesivos.


Cuantos más de estos factores estén presentes, mayor será la probabilidad de que una persona desarrolle un problema con el juego.

Si te resulta difícil dejar de jugar o si ya sufres alguna consecuencia derivada de tu conducta de juego, puede que sea el momento de buscar ayuda.

Autoprohibición y autoexclusión

Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego – Autoprohibición en todos los sitios de juego online de España

Puedes autoprohibirte el acceso a todos los sitios web de juego si te inscribes en el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego desde este enlace:  

www.ordenacionjuego.es/participantes-juego/juego-seguro/rgiaj

El registro es permanente, pero puedes cancelarlo transcurridos 6 meses.
 

Autoexclusión y tu cuenta de PokerStars
 

Te damos la posibilidad de autoexcluirte del juego durante distintos periodos de tiempo. Para ello, ve a la sección de "Mi Cuenta" → Juego más seguro → Autoexclusión → "Establece tu exclusión". → Selecciona el tiempo que deseas → "Confirmar"

En el móvil, cliquea en el icono de arriba a la derecha → Mi Perfil→ Juego Seguro (en la barra desplegable hacia la derecha) → "Establece tu exclusión" → Selecciona el tiempo que deseas → "Confirmar".
 

Autoexcluir tu cuenta de PokerStars aquí

 

Ten en cuenta que todas las autoexclusiones y ausencias son irreversibles durante la duración del tiempo especificado. Además, los periodos de autoexclusión incluyen todos los juegos. Tu autoexclusión se aplicará a tu cuenta de Stars y a cualquier producto que requiera de tu nombre de usuario para jugar. Esto incluye la actividad tanto con dinero real como con dinero ficticio.

Mito: Un jugador compulsivo juega todos los días.
Realidad: Un jugador con problemas puede jugar con frecuencia o esporádicamente. Si el juego de una persona está causando consecuencias psicológicas, económicas, emocionales, matrimoniales, legales u otras, tanto para ella como para las personas de su entorno, entonces podría estar mostrando señales de un problema con el juego.
Mito: Un jugador compulsivo apuesta a cualquier cosa y juega en cualquier ocasión y en cualquier modalidad de juego.
Realidad: La mayoría de los jugadores con problemas tienen una modalidad de juego favorita que les causa dificultades y no es probable que se sientan tentados a apostar en otras. Por ejemplo, a un jugador que acude semanalmente al hipódromo puede que no le tenten las loterías ni las slots. Algunos jugadores compulsivos también practican formas secundarias de juego, pero estas no suelen ser tan problemáticas.
Mito: El juego solo se convierte en un problema cuando pierdes hasta el último céntimo. El juego compulsivo es simplemente un problema económico.
Realidad: La cantidad de dinero que ganes o pierdas no determina si tienes una adicción al juego. Los jugadores compulsivos pueden ganar mucho y al día siguiente perder todas sus ganancias, o pueden apostar únicamente una cantidad determinada cada vez. Normalmente, las personas con problemas de juego contraen suficientes deudas como para que las consecuencias económicas de su conducta empiecen a afectarles a la vida, pero no siempre es así.
Mito: No es posible volverse adicto a algo como el juego.
Realidad: Ciertas actividades, como el juego, pueden ser igual de adictivas que beber o consumir drogas. El juego puede producir una euforia que lleva al jugador compulsivo a repetir la conducta una y otra vez para alcanzar ese efecto. Al igual que ocurre con las drogas y el alcohol, una persona adicta al juego puede desarrollar tolerancia y asumir riesgos cada vez mayores para conseguir esa euforia. El jugador compulsivo cede al impulso de jugar haciéndolo con más frecuencia, sin importar las consecuencias negativas. Como ocurre con cualquier otra adicción y conducta compulsiva, los jugadores patológicos también pueden estar en negación respecto a su comportamiento y no creer que tienen ningún problema
Mito: Solo las personas irresponsables se vuelven adictas al juego.
Realidad: Muchos jugadores con problemas ocupan u han ocupado posiciones de responsabilidad en la comunidad. Además, incluso las personas con un largo historial de comportamiento responsable son vulnerables a desarrollar un problema de juego. Es habitual que la gente crea que quienes sufren adicciones son personas débiles de voluntad e irresponsables. Pero cualquiera puede volverse adicto al juego, por responsable que sea.
Mito: El juego compulsivo no es realmente un problema si el jugador puede permitírselo.
Realidad: Los problemas causados por el juego excesivo no son solo económicos. Si el juego de una persona interfiere en su capacidad de actuar de acuerdo con sus valores, entonces hay un problema. Por ejemplo, pasar demasiado tiempo jugando significa menos tiempo para la familia, los amigos y los demás. Puede provocar rupturas de pareja y la pérdida de amistades importantes.
Mito: Es fácil reconocer a un jugador compulsivo.
Realidad: Al juego con problemas se le ha llamado la adicción oculta. Es muy fácil de esconder, ya que presenta pocos síntomas reconocibles, a diferencia del consumo de alcohol y drogas. Muchos de los propios jugadores con problemas no reconocen que tienen un problema de juego. Los jugadores con problemas suelen recurrir a la autojustificación y la negación.
Mito: Si sigo jugando, mi suerte cambiará y recuperaré el dinero que he perdido.
Realidad: Cada vez que haces una apuesta, el resultado es completamente independiente de la apuesta anterior. Esto significa que las probabilidades no son más favorables en la décima apuesta que en la primera. Arriesgar más o jugar durante más tiempo no aumentará tus posibilidades de ganar.
Mito: Tengo la corazonada de que hoy es mi día de suerte. Sé seguro que voy a ganar.
Realidad: Esperar, desear o incluso necesitar ganar dinero no influye en absolutamente nada en el resultado de un juego de azar.

Si alguno de estos mitos es una realidad para ti o para un ser querido, puede ser necesario plantearse buscar tratamiento para la adicción al juego. Si tú o alguien que conoces tiene un problema de juego y quiere ayuda, ponte en contacto con una de las organizaciones que recomendamos.
 

Como miembros de la European Gaming & Betting Association (EGBA), participamos en iniciativas de investigación sobre el juego responsable a través de la asociación. Si te interesa la investigación relacionada con el juego, visita: https://www.egba.eu/resources/studies/